8 de marzo de 2005

¿No trae licencia? ¡Bájese del carro con las manos en alto!

Hace poco me comentaron sobre un nuevo sitio de Internet, que iniciaron unos chavos de Honduras sobre desarrollo de juegos. Se llama GamedevHN y está con una comunidad muy activa de gente, y que tiene muchas ganas de trabajar.

Parte de la comunidad de este sitio es un foro para compartir código fuente que uno ha desarrollado. Eso me llamó la atención porque tengo un par de programitas interesantes que hice en mis tiempos de universidad. Ahora que ya los desempolvé (los saqué de los diskettes de 5 1/4"...not!), viene la pregunta: ¿cómo hago para compartirlos con los integrantes del sitio? ¿Sólo los pego en el site? ¿Los pongo en mi site?

Normalmente no debería ni siquiera importarme dónde se publiquen, pero recientemente he estado leyendo sobre las licencias de software tipo GPL, y de texto para compartir como el Creative Commons, así que decidí investigar un poco más.

Existen algunas licencias que yan sido aprobadas para uso en código abierto, que están detalladas aquí. Para mi código fuente he decidido usar la licencia MIT, y para los textos que pongo en my site la licencia Creative Commons Attribution Licence.

Me gustan estas licencias porque permiten al usuario hacer lo que quieran con el contenido (si es que les sirve de algo), dando únicamente crédito del autor original.

¿Por qué licenciar? Pues más que todo es por experimentar e investigar de qué se trata esto, y porque me parece que a medida que los temas de protección de derechos de autor y de gestión de derechos digitales (DRM) cada vez tendrán mayor impacto en lo que hagamos. Además, no debemos quedarnos rezagados y ser de los últimos que pensamos en esto, luego que todo el mundo está trabajando bajo estos parámetros.

1 comentario:

rajasthani dijo...

De aquí a un par de años creo que sería indispensable empezar a considerar la legislación informática o por lo menos el tema de las licencias en los planes de de estudio de las carreras de computación. Saliendo un poco de la ignorancia creo que se puede cuidar mejor las espaldas.